La clásica carta de presentación se remonta a una época en la que las solicitudes se enviaban por correo postal. Hoy, en un mundo digital, a menudo no es más que un obstáculo, para ambas partes.
ChatGPT escribe mejor que el candidato
Seamos honestos: desde la disponibilidad de herramientas de IA como ChatGPT, el valor informativo de una carta de presentación ha caído drásticamente. Hoy en día, un texto perfectamente formulado ya no garantiza el trabajo propio de un candidato. Si un texto fue escrito por cuenta propia o generado por un buen prompt sigue siendo a menudo un misterio para el lector, lo que reduce masivamente el valor informativo del formato. ¿Por qué perder el tiempo leyendo textos cuyo origen es incierto?
Reducir barreras, atraer talento
Los mejores talentos suelen estar en búsqueda pasiva. No tienen ganas (ni tiempo) de redactar una carta individual para cada solicitud. Si elimina este campo obligatorio, reducirá masivamente la barrera de entrada.
La alternativa: preguntas específicas
En lugar de un texto libre, las empresas modernas apuestan por preguntas de cribado o entrevistas de audio. Pregunte directamente: "¿Qué te atrae de esta tarea específica?". Las respuestas son auténticas y proporcionan una visión real de la motivación.